02 julio 2009

lo que el teatro ha unido, no lo separe el urbanismo

Se lee en el cuaderno pedagógico que edita el CDN al albur del Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte, hasta hace nada en cartel: la lindeza de puñal que Valle Inclán dedicara a María Guerrero en 1921, hoy transformados en teatro una y estatua délfica el otro, separados por apenas doscientos metros, eso sí, dándose la espalda, como hace un siglo la espada.

24 junio 2009

antígona, hija del maldito

La conversación, como sacada de Sófocles, que narra Juan Cruz, en El País 14.6, mantenida en su día por el ya extraviado en el alzheimer Adolfo Suarez y su hijo.

- Tú tienes algo que decirme.
- Sí -le respondió el hijo.
- Pues dímelo.
- Marian ha muerto.
- ¿Y quién es Marian?
- Tu hija.
- ¿La has enterrado?
- Sí.
- Has hecho muy bien.

22 junio 2009

lo que tiene, y no, nombre

Amén de haber sido admitida a trámite, lo peor de la querella del sindicato ultraderechista manos limpias contra Garzón es lo que su nombre no advierte ya: que la distancia entre lo que se pregona y lo que tu nombre dice de ti es ya un abismo que más hondo cuanto más ignorado. No es el adueñarse de razones sonrojantemente inexistentes lo que, en la indiferencia o la estulticia de quien les da crédito, protege, sino el más sustantivo, el peor de los latrocinios: se han adueñado de los nombres. Impunemente puedes llamarte manos limpias y esparcir con ellas lo que realmente eres. Es esa fianza la que ya no se paga.

18 junio 2009

Que el bosque no te impida ver tu árbol

Se leía hace unos días en El País a esperanza aguirre alertar en un mitin previo a las elecciones europeas sobre ese otro modelo productivo que el gobierno –y medio mundo- andan buscando para evitar crisis que arrojen al paro a millones de trabajadores precarios, y que ella, para ahorrar tecnicismos, llama “comunismo de planes quinquenales”, pura tiranía estatal. “Sólo hay dos sistemas, el nuestro, el occidental y el que ellos piden, el comunismo”. No con gran diferencia, se publicaban estos días encuestas que prevén la renovación de la mayoría absoluta que ella administra en Madrid frente a las hordas rojas de la expropiación y el fin de la propiedad privada, y que tan públicamente afín le es al presidente de la patronal española. Uno de los dos modelos, acaso los dos –el productivo y el de votantes- ha llevado con su agotamiento –que es su transparencia, por fin- al mundo en caída libre económica, e insistir en la preeminencia de ambos conecta dejar vendido a tantos con, aprovechando esos réditos, comprar su ignorancia con mentiras tan pueriles que sonrojan. En el sistema que tenemos, cada uno es su propio rey –viene a decir aguirre a sus clientes. En eso sus mayorías son más absolutistas que absolutas. Por eso la separación de poderes, la política como ejercicio de equilibrio y redistribución social y el progresismo como insulto, son en su discurso la misma cosa. Como para la guillotina no hay cabeza que espera demasiado a presentarse.

17 junio 2009

soy ellos

Fue publicada en El País 15.6. La imagen es del momento en que el gentío asiste a la arenga del recién reelegido Ahmadineyad, en Teherán. En primer plano, una mujer que tanto puede tener cuarenta como cincuenta años, y un hombre que frisará los setenta. Ella, los ojos cerrados, se tapa la boca en un gesto de llanto incontenible que bien puede ser fácilmente de plegaria, de acción de gracias. Justo a su lado, el anciano enarbola el puño derecho mientras sujeta con la otra mano dos banderas y una foto del reelegido. Aparentemente clientes rurales del mencionado, su éxtasis es la banderola exacta de qué hace Ahmadineyad dirigiendo un país. Nadie se libra de ser lo que quienes le apoyan van contando. Eso explica a Bush y a Obama, a Mayor Oreja y a Ibarretxe, explica a Italia en Berlusconi, a Venezuela en Chávez, pero también a Alemania en Merkel, a Brasil en Lula. Es bien cierto que un país merece con saña los dirigentes que acaba teniendo, pero también que, de ser necesario, ese principio funciona al revés, y son los dirigentes quienes, desdichadamente, acaban teniendo el país que merecen.

13 junio 2009

que tu mano derecha

Si lo que dice Jean-Marie Colombani en El País 10.6 es cierto, y Sarkozy apoya a Felipe González para la presidencia de Europa, entonces el triunfo de la derecha en las elecciones recientes es una vuelta de tuerca que pudiera crear otro tornillo diferente, no uno que pueda dejar de encajar donde y cómo antes lo hacía, sino uno hecho de la misma varia composición que el continente que atornilla. Y que uno de los más conspicuos miembros de la derecha europea –junto a Berlusconi, el que mejor mantiene desmantelada a la izquierda propia- opte por un notorio socialista para presidirles a todos, notoriamente al turno conservador que muy pronto se hallará gobernando en las cuatro principales economías europeas –Francia, Alemania, Italia, Gran Bretaña-, es un rasgo pragmáticamente valioso como lo sea toda forma de gobernar que opta por compartir el poder. Y que, de momento, permite decir del malhadado Sarkozy mejores, más lúcidos pensamientos de los que, en tiempo real, aturullan esa posibilidad en la torpeza idiota con que rigen sus sorderas respectivas la derecha española, la norteamericana y, entre todas, la israelí con saña. Así, mientras socialismos europeos como el español, el británico, el portugués y el búlgaro apoyan –soportan- la segunda candidatura del conservador Barroso, por encima de todos ellos, Sarkozy propone el mismo juego. Sólo hay que mirar a Berlusconi o Mayor Oreja para entender el peso exacto de ese gesto.

11 junio 2009

Cuerda israelí de la memoria

La música triste que sale del violín al menos dos veces seguidas es el himno oficial de Israel –Hatikva es su nombre. Apenas nadie ha de reconocerla y menos en ese sonar en un pasillo de metro por los que uno camina como si siguiendo el hilo de Ariadna. Pero suena a escasos metros de las vías por las que llegan y parten los trenes, tan unidos al destino judío en su casi extinción a mediados del siglo XX. Y esa plegaria melancólica que habla de esperanza, y que el violinista repite hasta que le sale perfecta, o quizá sólo hasta que deja de doler hacerlo, suena a una nana triste para dormir la memoria, o para dejar que pase cada cuatro minutos.